Quiero ser maquilladora

Después de tantos años en redes sociales seguramente mucha gente conozca mi historia con el mundo del maquillaje, pero es cierto que la web lleva poquito en marcha y me gustaría escribir mi historia por aquí para que todos los que llegáis nuevos podáis conocerme un poquito más y que no olvidéis que a veces, solo a veces, los sueños se cumplen.

 

 

 

¿Por qué maquillaje profesional?

 

 

Con 10 años vi tres películas que me marcaron; » Freddy Krueger» y «La muerte os sienta tan bien» y «Bitelchus». En cuanto vi esos rostros tan perfectamente imperfectos, esos cortes y ese maquillaje supe que quería saber cómo se hacía eso. Realmente no supe cuánto me gustaba el maquillaje hasta que tuve oportunidad de conocer más.

A lo mejor en una familia convencional o más normal me habría apoyado o quizás habrían intentado saber qué era eso del maquillaje.En la mía me dijeron que era un hobby y no un trabajo y que me lo quitara de la cabeza y así lo hice. Trabajé en varios sitios hasta que empecé a trabajar en una tienda de ropa como encargada, tenía un trabajo fijo y estable y una vida en Castellón, que era donde vivía. Algunos días iba a un ciber cafe que había cerca de casa y entraba en internet buscando «escuelas de maquillaje» y veía las fotos y soñaba con que quizás un día yo podría ser esa chica que sujetaba un pincel. 

Un día decidí mandar una solicitud a una escuela de Barcelona, total no perdía nada, y tenía claro que no me iban a llamar…

Pero me llamaron. Estaba en mi tiempo de descanso del trabajo, me llamaron y me dijeron que quedaba una plaza libre para esa escuela para un curso de 1 año, turno de tardes, obviamente en Barcelona. Y dije que sí, así sin anestesia, dije que sí. Colgué. Entré en la tienda y pedí el finiquito. Y me fui.

Llegué a Barcelona y empecé a trabajar en una perfumería por las mañanas mientras estudiaba por la tarde. Aun recuerdo con cariño mi primera vez en Barcelona ¿Cómo podía haber tanta gente? Parecía Paco Martinez Soria en la gran ciudad. Me quedé como dos horas sentada en plaza cataluña pensando que tenía mucha suerte, ni un duro en el bolsillo, pero mucha suerte.

Acabé mi curso, y sinceramente no sentí nada. No sentí que había aprendido mucha cosa, más bien sentí que me habían timado un poquito. Así que con mis expectativas sin cubrir, volví a Castellón. Dure allí 4 meses. En verano estaba otra vez en Barcelona, y esta vez era para quedarme.

Una vez acabado el curso, estuve 2 años sin maquillar, no me sentía preparada, quería seguir aprendiendo. Así que maquillaba gratis, hacia shootings gratis y la liaba parda, por que si querid@s no nacemos enseñados, y la práctica hace mucho.

 

 

 

 

Empieza y acaba mi sueño

 

Así que un día me encontré trabajando en Bobbi Brown, rodeada de maquillajes, y maquillando diferentes pieles, tocando diferentes ojos y amando mas los pinceles. Con 27 años decidí que era el momento, el momento de dejarlo todo de nuevo y apostar por mi sueño. Pedí una excedencia y monté mi primer estudio.

 

 

 

No me preguntéis porque mi primer estudio era rosa porque ni yo misma lo sé. Creo que no tengo nada rosa. En fin… Inauguré el 2 de Abril de 2012 y ese mismo día salí a la calle a dar flyers, hice lo que se le llama «hacer pasillo», mis compis corteingleseras me entenderán. Y así un día, y otro, y otro, y la gente entraba a preguntar si depilaba o qué hacía allí una chica detrás de un mostrador con un montón de luces y tocadores blancos, y me decían que si solo iba a maquillar que estaba algo jodidilla.

Pero un día hice un curso, y se llenó, e hice otro, y se llenó. Y vino mi primera novia, y la segunda y el boca a boca hizo que esa primera Nochevieja estuviera desde las 12 de la mañana hasta las 10:30 de la noche maquillando y empece a trabajar en la tv.

Y entonces en Julio me diagnosticaron cáncer de pecho. Y ahí se acabó mi sueño. Durante un tiempo eso sí.Hace tiempo subi un video explicando como se siente una cuando tiene cáncer de pecho. Por si queréis conocer un poco mas, aviso que es mas de risa que de cortarse la venas.

Yo, yo misma y el cáncer.

Bueno, tuve que cerrar un mes, me daban la baja para un año, pero cerré solamente un mes. Y luché, vaya que sí luche.

Me levantaba por la mañana y me iba a radioterapia, descansaba en un banco, subía al metro, volvía al estudio y abría la persiana. Y así cada día. Por las tardes trabajaba en una televisión local y el rato que no maquillaba me escondía en el baño a vomitar por las pastillas, y me quedaba horas sentada en el suelo por no poder mover las piernas.

Los sábados eran el mejor y peor día de la semana, maquillar a novias estando 10 horas de pie significaba luego pasar el domingo llorando por el dolor. Así que paré. Cerré la persiana, no podía con todo sola, pero no quería dejar el maquillaje, no quería dejar algo que me había ayudado a seguir al pie del cañón cada día, viva y con ilusión.

En este video grabado por aquel entonces esta la explicación de por que cerraba en ese momento, por si quereís verme con el pelo rubio y flequillo 🙂

Por que cierras Naara Studio make Up

Así que alquilé un espacio pequeñito en un salón de peluquería y ahí estuve 3 años. No me digáis cómo pero fui capeando: cursos, novias.. esas 4 paredes se llenaban de alumnas y maquillaje todos los días. Y yo seguía cansada y un poco triste ya que esa no era mi escuela soñada.

 

 

 

 

Libre

 

Y por fin , me dieron el alta. El 31 de Diciembre de 2017 me tomé mi última pastilla. 5 años después estaba sana y era libre. Con revisiones cada año pero libre  Y volví, con la ayuda de mi medio melón. Volví a hacer realidad mi sueño, mi escuela cobraba vida y yo no podía ser más feliz. Fui tan feliz que incluso con el diagnóstico de no poder tener hijos,¡¡me quedé embarazada de mellizos!! 

 

 

 

Estuve 3 años en mi primera pequeña escuela, 3 años de mucho mucho trabajo. ¿y por que 3 años? Porque en 2020 llegó una pandemia. El día que yo lanzo mi web, nos declaran en estado de alarma. Y durante el confinamiento cierro el estudio 60 veces, y vuelvo a trabajar en una tienda 100 veces. Y lloro y pataleo y respiro y me permito ser como dice mi amiga Paloma. 

Entonces decido que no acaba aquí, que Naara Studio no puede terminar asi. ¿No tengo espacio para los cursos? Pues lo buscamos. Y así fue como nació la nueva Naara Studio Make Up, otra vez gracias a mi medio melon. Ya no somos un estudio, somos una escuela, una escuela respetada, una escuela consolidada, una escuela donde se aprende y se enseña que el maquillaje es arte y en el arte no hay reglas.

 

 

 

 

Una escuela llena de sueños por cumplir. Llena de vida. Y después de 13 años me sigo enamorando de mi trabajo.

¿Que por que lo se? Por que cada vez que empiezo un curso de profesional, me emociono al pensar que una vez yo era una de esas chicas, con una carpeta llena de ilusión por este trabajo, deseando conocer a la profesora que haría que amara mas el maquillaje. 

Adoro mi trabajo, y si tú estás leyendo esto y te encanta el maquillaje, si en las revistas de tu madre hacías el eyeliner con boli y perfilabas los labios, si sabes que quieres vivir de esto no lo dejes, sigue soñando y luchando. Un día lo harás. Te verás delante de un espejo con tu pincel en la mano, a lo mejor cansad@ pero con los ojos llenos de orgullo porque has llegado hasta aquí. 

Gracias por leerme.

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